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Este matrimonio residía en la ciudad de Santo Domingo, donde criaron y educaron a sus hijos, tanto a Fradique, como a sus hermanas Altagracia Ligia Juana y Cruz Adelaida de la Caridad Lizardo Barinas. A los cuatro años este inquieto niño habia sido alfabetizado por las monjitas del Colegio Quisqueya, a esa misma edad pasa a recibir sus estudios Pre-primarios y Primarios en el Colegio Santa Teresita, en el que permaneció hasta el año 1938, cuando pasa al colegio Santo Tomás, donde realizó sus estudios primarios elementales hasta el 1941. Año en que su familia se traslada a San Cristóbal, donde prosigue sus estudios en la Escuela Pública de la ciudad hasta finalizar sus estudios de bachillerato en Ciencias Físicas y Naturales y en Filosofía y Letras, graduándose en el año 1944, en ese intermedio asiste a la escuela de música del Profesor Luis Alberti, donde estudia solfeo, termina el bachillerato e ingresa a la Universidad de Santo Domingo, donde va a estudiar medicina, carrera que abandona al 5to. año, por andar bailoteando detrás de los Diablos Cojuelos, como amargamente decía su madre, quién no entendía las inquietudes de este muchacho, que se desplazaba por los campos más apartados del país oyendo y escribiendo cuantas palabras raras pronunciaban los campesinos en una noche de vela, tocando unos palos y dando vueltas como gallinas.
Cuando abandona la carrera de medicina se traslada a San Cristóbal, donde desempeña las funciones de presidente del Grupo Cultural San Cristóbal la primera agrupación que enseñó bailes folklóricos a sus miembros en el país, teniendo que realizar presentaciones en diferentes regiones del país, incluyendo la celebración del Baile Blanco de San Andrés, que realizaba el Consejo de Mujeres, en el Hotel Jaragua de Santo Domingo, en los años 50.
"Cada vez que en la profundidad de la campiña dominicana suene el golpe de los atabales bajo el embrujo mágico de la religiosidad popular, ahí estará Fradique! Siempre que un conjunto de voces armonice las coplas responsivas de una salve cantada en las festividades de un santo, una virgen, o una deidad colada clandestinamente en barcos de esclavos, ahí estará Fradique! Cuándo el repiquetear de la tambora y el sonido de la güira anuncien el merengue, y nuestros campos y ciudades se vistan de alegría, ahí estará Fradique! Siempre que los grupos de danzas folklóricas redescubran las coreografías por él rescatadas y el sudor lave las tristezas de este pueblo noble, ahí estará Fradique!" Fotos y Texto: Secretaría de Estado de Turismo |
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