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| Foto: Gianfranco Lanzetti |
El rasgo más característico del carnaval macorisano es la presencia de
los Guloyas, diablos vestidos con trajes de llamativos colores, adornados con
espejos pequeños y capa amarilla y roja. Con sus vejigas de toro y fuetes, bailan al
compás de la flauta, el cencerro y la tambora.
